
Según mi perfil, esta es la fecha aparecí por primera vez en el mundo virtual. Así que si no calculo mal (teniendo en cuenta que hoy es lunes y después de un maravilloso puente de 4 días) hoy hace un año que empezó mi aventura en Second Life.
Podría contar muchísimas cosas, historias, momentos, situaciones… pero sería repetir muchas de las que ya conocéis. Hoy me quedo con una pequeña reflexión que me ha venido a la cabeza al intentar ordenar que poner en este artículo. Admito que esto es un mundo de colorín que desaparece al cerrar un programa, un mundo perfecto que no tiene más complicaciones que las que tú te buscas. El mundo idílico que todos deseamos. Pero a mí este mundo me ha dado muchas satisfacciones, me lo he pasado muy bien y me ha hecho sonreír en muchas ocasiones. Y eso para mí es lo que importa.
Y otra gran parte muy importante sois cada uno de vosotros que estáis detrás de la pantalla de un ordenador y decide compartir conmigo parte de su tiempo. Habéis compartido conmigo muchos momentos y todos me habéis aportado algo con lo que me quedo. Me he sentido arropada por todos y cada uno de vosotros y eso es de agradecer. No me queda la menor duda que esto no hubiera sido ni parecido sin vosotros, porque SL es un programa virtual, pero no puedo olvidar que para mí lo que lo hace especial sois vosotros.
No puedo terminar este artículo sin hacer mención a dos personas muy especiales para mí. De lo mejor que me ha ocurrido: Laura y Sabela. Que decir? Que más añadir? Simplemente ya os lo he dicho otras veces pero hoy lo repito: no me soltéis de la mano, yo me cojo a la vuestra con todas mis fuerzas.
Tampoco puedo dejar de agradecer la oportunidad que me ha ofrecido SL de conocer a dos personas prácticamente ajenas a esto. Cristina y Marta. Porque Rachell pasó y yo me quedo con la Super. Y porque a Cris la pienso seguir a cada uno de los blogs que abra.
Bueno, y ahora me siento al lado de cada uno de vosotros, apoyo la cabeza en vuestro hombro y os dedico esta sonrisa que aparece en mi rostro.

